Quién nos iba a decir hace 4 años, que un partido como éste
tendría tanto seguimiento en la NBA, y ya no sólo a nivel español por la
presencia de Ricky Rubio.
Adelman ha conseguido armar un equipo competitivo, que ayer
mismo pudimos comprobar, se las puede apañar sin su estrella Kevin Love.
Rescatado Andrei Kirilenko de su periplo europeo de la mano de Shved y con el
mejor Nikola Pekovic posible, plantean un juego vivo de un estilo muy europeo,
sin renunciar al contragolpe con Rubio de punta de lanza.
De la otra parte tenemos unos Knicks (que ya sabemos todos
sin Stoudemire) que juegan el mejor baloncesto del Siglo XXI que haya visto la
Gran Manzana. Carmelo Anthony es un claro candidato a MVP, y han convertido el
Madison Square Garden en un fortín difícil de batir. Cuentan con JR Smith en un
gran momento de forma, y un plantel de veteranos y especialistas muy
equilibrados.
El partido comenzó con Minnesota tirando del partido,
poniendo en aprietos a New York y con un Carmelo fallón. La defensa de
Kirilenko (aunque se nutrió pronto de faltas) y la de Cunningham, estuvieron
especialmente activas durante todo el encuentro.
Juego en equipo significaba que Shved mataba desde el triple
lo que no conseguía Pekovic en los tableros, que terminó con 9 rebotes al
descanso comiéndose por completo a Chandler, el vigente Most Defensive Player
de la liga.
En diferencias de 10 puntos andaba el partido, hasta que
apareció Carmelo Anthony. El backcourt de los Wolves empezó a bajar su
rendimiento mientras Chandler se reactivaba de la mano de Smith. Y cuando llega
el final de partido, triple y 2+1 culminaron la remontada final.
Partido más que entretenido, antesala de una jornada de
Navidad que promete ser de lo más exigente para nuestro paladar.
@elcuartocuarto






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