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martes, 31 de mayo de 2011

Una final con sabor a venganza.

Miami Heat y Dallas Mavericks reeditan el duelo de 2006, se vuelven a citar a principios de Junio en las Finales de la Nba. Pocos quedan ya de aquella batalla: Wade, Dampier, Nowitzki, Terry.

Puede que no sea la final esperada por muchos, pero no hay duda de que será una final en condiciones. Un equipo llega con sed de venganza y otro equipo lanzado tras disipar todas las dudas que habían sembrado en la temporada regular.

Miami parte como el villano de la película…o al menos eso parecía a principio de temporada. Con la vitola de favoritos sólo con la etiqueta del Big Three, las dudas empezaron a sembrar mucha inquietud sobre este equipo. Ahora que parece que, con todo eso disipado, han llegado por méritos propios al final del viaje, y no parecen dispuestos a dejar pasar esta grandísima oportunidad de comenzar una Dinastía con nombre propio. Las claves para ganar a Dallas, van a ser para mí:

Minutos-pérdidas de LeBron James: De los 38.8 minutos en la temporada regular hasta los 45.2 de las finales de Conferencia, el cansancio acumulado puede hacer mella en forma de pérdidas. Si bien es cierto que el acierto de LeBron ha sido clave en los minutos finales de los partidos ante Chicago, para todo aquel que decía que era incapaz de cerrar partidos, también han ido aumentando sus pérdidas de balón. Ha triplicado esos números desde el principio de los Playoffs, Coach Spo’ debe dosificar adecuadamente a James, y obtendrá beneficios. Él nunca se esconde y su media anotadora no bajará.

Banquillo: Sabemos que el combo Wade-James-Bosh aseguran 70 puntos en cada partido. Por lo que clave se antojan las figuras de Bibby, Chalmers, Haslem, Joel Anthony y Mike Miller. Bibby y Mike Miller son veteranísimos en la liga, y saben qué, cómo y cuándo deben de hacer las cosas. Ambos dos pueden y deben aportar desde la línea de tres y ser un estilete en la ofensiva Heat. Joel Anthony sabemos que es muy limitado, pero también es cierto que puede aportar defensa, sobre todo para con el temido Chandler. La recuperación de Haslem no ha podido ser más milagrosa, y se le ha recibido con los brazos abiertos. Ya en 2006, éste jugador ¡no drafteado! fue un complemento perfecto para Shaquille O’Neal en la pintura.

Defensa: el tópico de los tópicos en el baloncesto. El ataque gana partidos, la defensa Campeonatos. Wade y James en el backcourt son, gracias a su físico, un bastión casi impenetrable para el ataque rival. Pero quizás las posiciones de Nowitzki y Kidd-Barea sean las que presenten algo más de problemas. El alemán, maldita sea, está inconmensurable, y va a ser misión imposible encomendar a Bosh su defensa. Udonis Haslem. Él y el joven Joel Anthony deberán poner especial énfasis en Dirk, a la vez que vigilar los dos contra uno porque el pick and roll de Kidd es muy peligroso. En la defensa interior va a estar la última de las claves de la victoria Heat.

Sin duda, las razones expuestas por mi colega Félix son suficientes y buenas como para creer que Miami se enfundará el anillo de campeón. Sin embargo, yo confío en Dallas, y creo que pueden ganar el anillo. ¿En qué me baso? En los siguientes puntos:

Dirk Nowitzki: El que para muchos es el mejor europeo de toda la historia de la NBA (Battier así lo confirmó en su twitter) está en un momento de gracia. 28.5 puntos por partido con porcentajes del 52% en tiros de campo y de 3 lo confirman. Pues se le defiende diréis, pero claro, el angelito mide 2.13 y si a eso le sumas que tiene movimientos de alero, creo que no va a ser tan fácil disminuir su potencial ofensivo para los Heat.

Banquillo: Ya sé que Félix ha hablado de banquillo también. Por lo visto estamos los dos de acuerdo en que un equipo sin banquillo no va a ninguna parte (véase los Lakers). Sin embargo, veo el banquillo de Dallas mucho más profundo o al menos mucho más peligroso que el de Miami. El cuarto partido contra los Lakers es una buena prueba de ello, 75 puntos se marcaron Peja, Jason y José Juan y no creo que unas finales sea el momento para arrugarse.

Venganza: Sí, mi última razón no es material, lo sé. Pero Dallas es un equipo plagado de veteranos con ganas de que no se repita la remontada de 2006 y como no, con ganas de poder presumir de semejante horterada de anillo. Para Kidd, Terry o para el propio Nowitzki podría ser una de las últimas oportunidades de que en su trayectoria baloncestística figure un campeonato NBA. Esto, unido al papel de no favoritos (tópico que es verdad) hacen de Dallas un rival muy a tener en cuenta para el equipo miamense.

Éstos son los que creemos serán los argumentos a usar en éstas Series para cada equipo, ¿cuál es el tuyo?

domingo, 15 de mayo de 2011

WANTED: Se Busca

Después de la tormenta, llega la calma. Y con la calma llega el momento de analizar la eliminación de los Lakers en las semis de conferencia. ¿Eliminación? Yo diría más bien paliza e incluso ridículo.

4-0 ante uno de tus enemigos íntimos. Ningún partido ganado, y prácticamente ninguno luchado excepto el primero, ante unos Dallas que, a pesar de sufrir ante Portland, sufrieron un rejuvenecimiento ante LAL y es que, la ocasión lo merecía.
Esta entrada pretende ser un análisis crítico constructivo para que cuando Kobe o Pau la lean hagan balance y puedan mejorar de cara a la próxima temporada.

 No voy a centrarme en los texanos y en lo bien que han estado (que eso ya los sabéis), voy a intentar daros unos puntos que expliquen el absoluto fracaso del equipo angelino asique, allá que voy:

1.      Pau Gasol: Probablemente muchos de vosotros al ver el nombre del primer punto levantéis la ceja y penséis: “Pone a Pau el primero así que pensará que el principal culpable”. Sí y No. porque es evidente que el de Sant Boi (un guiño a mi amigo Mel Otero) no ha rendido al nivel que se le tiene que exigir. Puedes tener un partido malo, dos...¿pero cuatro?
Y NO porque esto es un juego de equipo, 12 personas que forman un equipo para ganar a otro equipo con 12 jugadores más. El fracaso o la gloria no es de uno sino de todos. Por último, recordar a todos que desde que Pau llegó a los Lakers, ha conseguido 2 anillos de 3 posibles.

2.      Kobe Bryant: En la encuesta que hemos puesto en el blog sobre quién os parecía el culpable, nadie ha votado a Kobe. Por algo será, pero tampoco es que Kobe haya hecho la eliminatoria de su vida. Cierto es que ha sido el único que por números ha dado un poco la cara, pero, en mi opinión, un jugador franquicia no solo debe ser líder en números sino líder de un equipo y ser capaz de sacar lo mejor de los que le rodean en momentos malos.

3.      Phil Jackson: El maestro Zen se ha pasado de pasividad. ¿Qué función tiene un entrenador en los partidos? Pues manejar el banquillo, el tiempo y saber hacer reaccionar a sus pupilos cuando a éstos les entra la pájara. Pues bien, de estas tres funciones básicas, el amigo Felipe ha sabido desempeñar, si eso, el manejo del tiempo. Hubiese estado bien que la bronca que le echó a Gasol (bien echada) se la hubiese echado también a alguno más, pero ya se sabe cómo funcionan las cosas en la liga americana.

4.      Los Otros: Y no, no me ha entrado la vena Amenábar. Que ¿quiénes son los otros? Pues tan fácil como hacer una resta. Me refiero a Odom, Fisher, Artest, Bynum…espera, aquí sólo hay 4, y si sumas a Kobe y Pau son 6. ¿Y los otros 6? Pues oye, que Jerry Buss decidió pagarles unos asientitos a pie de pista. He aquí otro de los errores, que considero, cometió el cuerpo técnico. No se puede jugar una semifinal de conferencia con 6 jugadores. También es verdad que viendo el banquillo de los Lakers, mejor jugar con 6 lesionados que con los otros 6 “cojos”. Pero centrándonos en “Los Otros”, pues que queréis que os diga. Lamar “sexto-hombre” Odom no demostró que se mereció el premio. Bynum muy flojito para lo grande que es y, Fisher y Artest mal, aunque tampoco esperaba mucho de ellos la verdad.

Estos son 4 puntos entre los que podéis encontrar, o no, una explicación y un culpable (para los más acusadores) de la eliminación de Los Ángeles Lakers. Sin embargo, y haciendo referencia a mi primera entrada, creo que esto ha sido fruto de un cambio de ciclo natural. Se dice que sólo Kobe tiene garantizada la continuidad en el equipo (a ver quién es el guay que le larga) asique nos espera un verano movidito con varios traspasos en las filas angelinas y unos Lakers renovados para la temporada 2011-2012.

P.D: Os animo a que comenteis e identifiqueis al villano de la historia.

Thibodeau, por qué no.

Antes de todo deberíamos aclarar un punto fundamental, para no caer en ambigüedades. Vamos a hablar en lo que concierne a los 82 partidos de la temporada regular. El mejor en Playoffs se lleva el anillo, pero el mejor en la regular season, ¿quién es? ¿El mejor equipo es el que queda primero? ¿O ese “premio” de mejor equipo, al margen de la clasificación se entrega en el galardón de Entrenador del Año?
Este premio es votado por periodistas deportivos de EEUU y Canadá, y como tal ya sabemos que hay favoritismos y odios en toda la esfera periodística. Ahí cada uno tiene su criterio, no hay ningún decálogo de normas que guían a un entrenador para llegar a ganar el premio.
En este caso, Tom Thibodeau ha sucedido a Scott Brooks, entrenador de Oklahoma City, en el palmarés del trofeo y es el Entrenador del Año 2011.
Hay que reconocer, que algunos entrenadores gozan de un buen prestigio ganado a la sombra de los banquillos Nba, como pueden ser Lionel Hollins, el propio Tom Thibodeau o “Coach K”, toda una leyenda del baloncesto universitario, y también del USA Team.
Pongo éstos ejemplos concretamente, porque ilustran lo que quiero decir y muy claramente. Mike Krzyewski (Coach K) tiene una dilatadísima carrera en Duke, y se ha ganado un respeto. Si llegara a la Nba a entrenar, se miraría de otra manera su trabajo. Con Hollins, pasa que el respeto se lo está ganando estos Playoffs, y no extrañaría que obtuviera dividendos en un futuro no muy lejano porque la plantilla acompaña.
Y el ganador de éste año, Tom Thibodeau ha pasado desde 1989 hasta el año 2010 en los banquillos de la Nba como Asistente. Es conocido y admirado por sus habilidades en defensa, claves por ejemplo en los Rockets de 2004-2007 y en los últimos Celtics campeones. Gran parte del mérito se lo llevó él.
Así pues, suponemos que éste premio es una parte de afinidad con el jurado (como casi todos), otra parte de prestigio acumulado, y otra de los logros del año con el equipo. Los porcentajes que cada uno los decida.
¿Por qué se lo ha llevado Thibodeau? En mi opinión es totalmente justo, no vamos a ponernos a discutir sobre eso porque no llegaríamos a ningún lado. Trabajo constante, con un EQUIPO, jugando como tal, y consiguiendo objetivos como el 62-20 de mejor balance de la temporada. Ha lidiado muy bien con la presión de ser head coach de una franquicia que debía sacar tajada de su talento (y que debe y deberá).
¿Pero por qué no podría habérselo llevado otro, con igual o más merecimiento?
Las alternativas eran Gregg Popovich de los Spurs, Doug Collins de los Sixers, Rick Carlisle de los Mavericks, George Karl, y algún que otro más.
Collins ha trabajado con una plantilla muy joven liderada por Iguodala, y la ha llevado a un balance de 41-41 en lo que para muchos sería una temporada de transición.
Carlisle con un bloque compacto como el de Dallas lo ha mantenido a un grandísimo nivel, pero sobre todo compitiendo y ganando con los verdaderos rivales de la liga, lo cual ha sido refrendado con el 4-0 endosado a los Lakers.
George Karl, tras superar un cáncer, ha vuelto al banquillo de sus Nuggets para recomponer un equipo que parecía perdido tras la marcha de Billups y Carmelo Anthony a la Gran Manzana. Y no solo eso, sino que supo resistir el empuje final de Portland, Memphis y demás, para acabar con unas sorprendentes 50 victorias.
Y por último no podía sino dejar al que para mí era el ganador indiscutible del premio.
Gregg Popovich.
Sufrido y odiado por los Suns y todos los fans que vimos a Stoudemire sancionado por pisar aquella línea, aquél triple mortal con pasos incluidos de Duncan, aquel “Hack-a-Shaq” desde el tercer cuarto. Sí, odiado por mí. También por los Lakers, Dallas, por el Este. Acorralado por un equipo viejo, cerrando su ciclo en una Nba dominada por los parámetros físicos.
Agraciado con robos del draft año tras año, consiguiendo a Gary Neal, George Hill, Splitter, Dajuan Blair. Inspirado por un héroe en Texas como Tim Duncan, y otro internacional como Manu Ginobili.
Venerado por los suyos.
Por favor, que levanten la mano los que pensaban a principio de temporada en un San Antonio que, a pesar de las lesiones lógicas que se tienen con la edad, pudiera consolidarse como el mejor equipo del Oeste. Duncan reduciendo minutos y responsabilidades, y un quinteto inicial con Jefferson, Parker y Ginobili, cargado de experiencia, pero de cansancio por supuesto.
61 victorias están al alcance de dos equipos en la Nba. El primero en los inicios de una “Saga” quizás llegando a su plenitud, el otro ha correspondido este año a un elefante en las postrimerías de su muerte. Alguien  al que no se le esperaba.
Por eso, desde aquí, un reconocimiento para Gregg Popovich, mi Entrenador del Año 2011.

sábado, 7 de mayo de 2011

Lakers, ¿está todo perdido?

Hace cuatro días nos dicen que los Mavericks se iban a poner con 3-0 en la eliminatoria, y no nos lo creemos. Y hoy vemos el marcador global de la serie, ¡y seguimos sin creérnoslo! Los vigentes bicampeones no pueden estar más contra las cuerdas. Y lo que es peor, parece un equipo resquebrajado en la pista, casi sin alma de no ser por destellos de Bynum o Bryant.

Se ha encontrado con un conjunto con mayúsculas, compacto y firme, que ha sabido jugar en todas las fases de cada partido. El banquillo ha respondido cuando se le pedía asumiendo responsabilidades (42 puntos frente a 15 angelinos en el último partido) y Nowitzki ha estado superlativo con 28-10 y 56% de porcentaje de tiros de campo.

Ningún equipo en la historia de la NBA ha remontado un 3-0 en los Playoffs y sólo tres, todos ellos con el factor cancha en contra, pudieron forzar un séptimo partido. El último precedente es en 2003, donde precisamente Dallas dejó acercarse a Portland hasta un séptimo partido. Pero fue nadar para morir en la orilla.

¿Acaso es posible una resurrección Laker? ¿De verdad podemos confiar en que haya algún tipo de opción? O por el contrario, ¿está más que finiquitada la serie y los Mavericks son justos finalistas de Conferencia? Paliza con todas las de la ley, ¿o se alargará un par de días más la agonía angelina?

Hoy Ignacio y Félix, Félix e Ignacio os pretendemos dar nuestros dos puntos de vista, tan diametralmente opuestos, sobre lo que resta de éste enfrentamiento:

Ignacio: “Los Ángeles se encuentran con sus demonios “

  • · No soy amigo de las estadísticas, pero, como hemos dicho anteriormente, NUNCA NADIE ha remontado un 3-0, y, sinceramente, mucho tienen que cambiar las cosas como para que los Lakers puedan, no sólo forzar el séptimo partido sino ganar un partido.
  • · Mi segundo argumento tiene nombre propio, Dirk, más conocido como Nowitzki. El alemán se ha disfrazado de Larry Bird y no sólo lidera a su equipo en puntuación sino que hace jugar a su equipo. Pau no está sabiendo pararle, más allá de los rumores rosas, el germano se está comiendo al español en todos los aspectos del juego.
  • · 38 años, pero me dices que son 25 y me lo creo. Jason Kidd, está dando un clinic baloncestístico delante de otro veteranísimo como Fisher (36 tacos). Casi el doble de asistencias reparte el base del equipo texano que nuestro amigo Derek.
  • · Banquillo. El único jugador que puede aportar algo útil desde los asientos angelinos es, en mi opinión, Brown ya que Odom pasa a ser titular. Muy poco fondo de armario los Lakers. Sin embargo, echamos un vistazo a los hombres de refresco de los que dispone Rick Carlisle y vemos nombres como Terry, Stojakovic o Barea. ¿Barea? Si, Barea. El base de origen puertorriqueño está ejerciendo su rol infinitamente mejor que Blake. Minutos de descanso para Kidd sin bajar la calidad en pista.
  • · Actitud impropia de los campeones. La pasividad de los angelinos no es propia de un equipo que quiere revalidar título. Sólo Kobe, y en momentos Bynum, están respondiendo al nivel exigido en este tipo de situaciones. ¿Echáis de menos un nombre? Yo sí, Pau Gasol. Pau no está, ni bien ni mal, NO ESTÁ. ¿Hará efecto la bronca del maestro Zen sobre él? Esperemos que sí, porque si no, mi pronóstico se cumplirá, y soy el primero que quiere fallar.

Félix: “Nadie lo ha hecho nunca. Pero hay equipo para hacer historia”

  • · En la previa lo dije, y lo mantengo. Kobe Bryant para mí es el mejor de la liga, y como tal está más que capacitado para cargarse con el equipo a las espaldas. Es un LÍDER. Y ha de liderar la posible remontada.
  • · Gasol está muy por debajo de su nivel. Tanto en defensa, su achacado y reconocido Talón de Aquiles, como en ataque, debe aportar un plus para, al menos, llegar al nivel de la temporada regular. Hablan de problemas extradeportivos, pero estaba claro que el inicio de temporada le iba a pasar factura. Ha de confiar en su juego.
  • · Defensa. Aquí personalmente cambiaría mucho el planteamiento, las segundas ayudas han sido inexistentes y en momentos claves. Por si fuera poco, Dirk parece imparable, ¿no? Pues dejémosle que llegue a 35-40 puntos. Ha sido la clave, y pienso que si se concentrara la defensa en defender a los que pasa Dirk, además ganarían el factor sorpresa. Un antecedente reciente de los playoffs es cuando Nash jugaba para los Mavericks precisamente, se usó una táctica similar para frenarles. Le flotaban el tiro y él asumía los tiros, llegando a los 35 puntos con facilidad. Pero el partido se iba poniendo cuesta arriba conforme se acercaba el final, y acababan claudicando.
  • · Banquillo. El baloncesto es un juego de equipo, si NO suman todos, no se llega a buen puerto. Saben lo que se juegan y no pueden salir a especular. Sobra decir más.
  • · El horizonte. Aunque es un tópico, han de centrarse en el partido siguiente y no mirar más allá. Tomemos el cuarto partido como el más agresivo para los Lakers, que tienen que ganarlo a pesar de TODO. Luego al volver al Staples se podría llegar a pensar en una relajación visitante (aunque vistos los precedentes, lo dudo). La clave de la eliminatoria estaría en el sexto partido, de vuelta a casa de Mark Cuban. Pero veis, ya estamos yendo más allá del siguiente partido. Lo único importante es el domingo.

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